Adelgazar Controlando las Emociones

Es un hecho que la comida juega uno de los papeles más importantes en nuestra vida diaria. Sin ella, no sobrevivimos por muchos días, ya que nos provee de los nutrientes necesarios para que nuestro cuerpo funciona en óptimas condiciones y pueda soportar todo el trabajo que realizamos durante el día.

Sin embargo, nuestra cultura y sociedad se ha acostumbrado a llevar una relación con la comida de amor y odio. ¿Cómo es esto?

Por un lado nos encanta comer. ¿A quíen no le gusta tener una gran comida? Ya sea una hamburguesa, sandwich, salmón, carne o ensalada, comer es una de las actividades que más nos gusta hacer. ¿Conoces a alguien que odie comer? Yo tampoco.

Pero por otro lado, no nos gusta otro aspecto de la comida: nos hace engoradar y nos provoca sobrepeso. Después de que terminamos de comer, en especial si son alimentos chatarra, comenzamos a tener sentimientos de culpabilidad y arrepentimiento. A la mayoría nos ha pasado. ¿Cómo te sientes cuando terminas de comer en McDonalds?


Asi que, por un lado, la comida es algo delicioso que disfrutamos mucho, pero por otro tenemos problemas porque cuando la consumimos en exceso nos provoca sobrepeso y obesidad en casos más graves.

¿Qué hacer al respecto?

El primer paso es darnos cuenta que no debemos llevar una relación de amor y odio con la comida, ya que esto solo afecta nuestros esfuerzos por perder peso. Lo mejor que se puede hacer es encontrar un balance entre comer bien, saludablemente y darnos de vez en cuando algunos lujos o placeres con alimentos “prohibidos”.

Controla tus emociones

Muchas veces cuando comemos en exceso alimentos chatarra es porque lo hacemos por impulsos emocionales que sentimos con frecuencia. Vemos la comida como una forma de alejarnos de emociones negativas que podamos llegar a experimentar en diferentes etapas de nuestra vida.

Si sientes que comes mucho de forma emocional, es el momento perfecto para comenzar a desarrollar tu inteligencia emocional. Haz una auto-reflexión y trata de encontrar el origen de esos problemas emocionales que tengas, busca otro tipo de actividad que no sea comer compulsivamente.

Un excelente tip que puedo compartir contigo es pensar y reflexionar por qué vas a comer en cualquier momento. Si tienes comida enfrente de ti, siempre hazte la pregunta ¿por qué voy a comer? Puede ser porque tienes mucha hambre, porque es tu primer comida del día o porque tu dieta así lo establece.

Esto esta bien, pero cuando pienses y respondas algo como “porque tengo antojo”, “porque me lo merezco” o cualquier respuesta parecida, piensa muy bien si en verdad es necesario consumir ese alimento; en muchas ocasiones verás que puedes saltarte esa comida y ahorrarte el consumo de bastantes calorías.

Recuerda, la comida es una fuente de nutrientes que también puede darnos un gran placer al consumirla, pero esto no signfica que debamos excedernos y comenzar a comer de forma excesiva. Identifica si tienes algún problema de consumo compulsivo de comida, si es así, no dudes en pedir ayuda y encontrar la cuasa del problema, estoy seguro que tu vida va a mejorar mucho si lo haces